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Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos

Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos

Objetivo de Desarrollo Sostenible 6

Por: José Rodríguez

Economista

El agua y el saneamiento ambiental son imprescindibles para la salud pública, prevenir enfermedades infecciosas, proteger la salud de las personas y en sentido amplio para la vida y el desarrollo; por ello, las Naciones Unidas los ha priorizados en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

En 2020, la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, ha puesto de manifiesto la importancia crítica de estos servicios básicos para proteger la salud humana y garantizar el desarrollo sostenible.

En el país, a pesar de los modestos avances, muchas personas siguen careciendo de agua para consumo humano. De conformidad con las encuestas de condiciones de vida, alrededor de tres cuartas partes de las personas se abastece de fuentes mejoradas de agua potable mediante las siguientes modalidades: tubería en la vivienda, tubería fuera de la vivienda y chorro público.    Gráfica 1. Proporción de la población con fuentes mejoradas de agua potable

De conformidad con el XII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda realizado en 2018, la cobertura no ha observado variaciones importantes, ya que el 77% de los hogares se abastece a partir de las modalidades indicadas, mientras que el resto (23.0%), lo hace de otras fuentes no mejoradas: pozo perforado; almacenaje de agua de lluvia; río o lago; manantial o nacimiento; y, mediante la provisión de camiones.

Al desagregar los datos se observan marcadas desigualdades entre la población urbana y rural e indígena y no indígena, tal como se puede apreciar en la gráfica siguiente:

Gráfica 2. Fuentes mejoradas de agua potable por área de residencia y grupo étnico

En el Informe de las Naciones Unidas, sobre los Progresos en la calidad de las aguas ambientales del año 2021, se señala que los países se enfrentan a desafíos cada vez más grandes vinculados a la escasez y contaminación del agua, los ecosistemas degradados relacionados con el agua y el cambio climático. Esta aseveración se confirma con los datos presentados por el INSIVUMEH en el boletín de 2021, sobre la calidad del agua, al evidenciar que:

  • De los 28 puntos de monitoreo analizados para la vertiente del Pacifico, el 75% presenta una calidad inadmisible, 21% admisible y 4% intermedia;
  • De los 13 puntos de monitoreo en la vertiente del Golfo de México, el 54% es inadmisible y 23% es admisible e intermedia, respectivamente.
  • En la vertiente del Caribe los resultados obtenidos en los 17 puntos de monitoreo son los siguientes: el 59% tienen una calidad inadmisible, 35% admisible y 6% intermedia.

Cabe destacar que a excepción de la calidad intermedia que con tratamientos especiales es apta para consumo humano, las demás categorías (inadmisible y admisible), son aptas solamente para riego agrícola, recreación y uso industrial. Ninguna de las vertientes diagnosticadas presenta una categoría excelente o buena, las cuales son consideradas como aptas para el consumo humano.

Una de las causas de la contaminación del agua y la salud de las personas es la limitada presencia de servicios de saneamiento ambiental en los hogares(1), los que juntamente con el agua constituyen uno de los principales componentes de la salud pública. De conformidad con las encuestas de condiciones de vida, alrededor de la mitad de las personas cuenta con acceso a servicios de saneamiento mejorados.

Gráfica 3. Proporción de la población con acceso a servicios de saneamiento mejorados

El XII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda evidencia en 2018, que solamente el 55.6% de los hogares guatemaltecos cuenta con servicios de saneamiento ambiental, mientras que el resto (44.4%), utiliza para la eliminación de excretas: excusado lavable, letrina, pozo ciego o simplemente no dispone de ningún medio.

El impacto de la falta de servicios de saneamiento recae principalmente, en los sectores con mayor pobreza (población del área rural e indígena), tal como y como se puede apreciar en la gráfica siguiente.

[1] Este tipo de servicios comprende la tecnología y sistemas que permiten separar y eliminar higiénicamente las excretas y aguas residuales del contacto con personas o animales, contribuyendo de esta manera a generar un ambiente limpio y sano, tanto en la vivienda como en las proximidades de las personas usuarias.

 

Gráfica 4. Proporción de la población con acceso a servicios de saneamiento mejorados por área de residencia y grupo étnico

Garantizar el acceso al agua de calidad y a instalaciones sanitarias adecuadas para todos, sin dejar a nadie atrás, como reza el principio fundamental de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, constituye uno de los principales desafíos del país para los próximos años.

Su abordaje requiere del compromiso político y el desarrollo de intervenciones eficaces en los diferentes niveles de gestión pública (Gobierno Central, Consejos de Desarrollo y Municipalidades) que contribuya a ampliar los servicios de agua y saneamiento para todos, sin discriminación alguna.

Al ritmo de avance que lleva el país, las metas establecidas en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible no se alcanzarán, pero si es necesario fortalecer las acciones para ampliar la cobertura y calidad de los servicios; así como, otras relacionadas con el tratamiento de residuos sólidos, esperar más tiempo, sólo agudizará los problemas sanitarios y medioambientales, con sus consecuentes efectos sobre el desarrollo humano de los sectores más vulnerables de la población guatemalteca (indígenas, los que habitan en el área rural y las mujeres).

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